Vehículos híbridos

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16 oct Vehículos híbridos

Sus siglas en inglés son HEV, Hybrid Electric Vehicle, y también son denominados híbridos convencionales o no enchufables.

Las principales ventajas de estos vehículos son que disponen de la etiqueta ECO de la DGT, no pagan impuesto de matriculación, disfrutan de exenciones en el impuesto de circulación y disponen de una mayor autonomía que los eléctricos puros.

El funcionamiento de los vehículos híbridos se produce por la combinación de sus dos motores, el eléctrico y el tradicional (motor térmico) pudiendo ser este último diésel o gasolina. El motor eléctrico depende de un paquete de baterías que son recargadas por el mismo coche, y es este motor el que hace posible que el vehículo se mueva a velocidad media o baja, aunque si es necesaria una mayor potencia, será el motor térmico el que mueva el vehículo. En éste último caso, el motor eléctrico también puede activarse y unir su empuje al motor convencional para aumentar la potencia.

La forma en la que se autorrecargan las baterías es mediante la energía generada durante la frenada y también cuando se deja de acelerar, lo que provoca una inversión en el funcionamiento del motor eléctrico.

Hay que señalar que, al no poder cargarse mediante electricidad, presenta una gran limitación a la hora de funcionar únicamente de forma eléctrica, de tal manera que su autonomía se limita a un rango comprendido entre los 2 y los 5 kilómetros. Sin embargo, y dado que las baterías de los vehículos híbridos se recargan constantemente por el tipo de diseño de estos coches, su autonomía es la misma que tendría un vehículo convencional.

El ahorro que un vehículo híbrido supone frente a otro de diésel o gasolina se obtiene por la ausencia de determinados componentes y también por el menor desgaste en alguno de sus sistemas. De este modo, estos coches no disponen de motor de arranque, de embrague y, según en qué vehículos, tampoco incorporan alternador; además, los discos de freno y las pastillas sufren un desgaste inferior al recuperar la energía en el sistema de frenado.

Sí es cierto que, actualmente, un coche híbrido tiene un precio algo más elevado que otro convencional, pero teniendo en cuenta las ventajas anteriores y que el consumo en combustible es casi la mitad, es una opción muy recomendable a la hora de adquirir un nuevo vehículo.